Hay lugares que seducen desde el primer instante, y Maradiva es uno de ellos. Un refugio íntimo frente a la laguna de Tamarin, donde cada estancia se vive en la privacidad de una villa con piscina, rodeada de jardines tropicales y con el océano Índico como telón de fondo. Su elegancia discreta, el espacio, la serenidad y un servicio atento y cercano crean esa rara sensación de sentirse en casa, pero en un lugar extraordinario. Maradiva es Mauricio para disfrutar sin prisas, en absoluta intimidad.
Nuestro favorito: Mauricio es nuestro segundo hogar, volamos a menudo desde Madagascar para encontrar verdaderas joyas de la hotelería. Conocemos personalmente todos los hoteles que os mostramos y este nos robó el corazón. Su atmósfera íntima y la sensación de tener tu propio refugio en Mauricio, sin renunciar a la playa, la gastronomía y los servicios de un gran resort
Lo que hace único a Maradiva
- Un resort compuesto exclusivamente por villas. No hay habitaciones ni grandes bloques hoteleros. Cada huésped dispone de su propio espacio privado y piscina individual, algo que cambia por completo la experiencia de estancia.
- La sensación de una residencia privada. Maradiva tiene una escala muy humana, con jardines, villas independientes y un ambiente tranquilo. Incluso cuando el hotel está completo, conserva una agradable sensación de intimidad.
- Una ubicación privilegiada en la costa oeste. Frente a la bahía de Tamarin y protegida por la península de Le Morne, esta costa es conocida por sus magníficas puestas de sol y por un clima especialmente agradable durante buena parte del año.
- Una fuerte identidad india y ayurvédica. La herencia india forma parte del alma de Maradiva y se refleja especialmente en su spa, sus tratamientos ayurvédicos y su enfoque del bienestar. No es simplemente un elemento decorativo, sino parte de la personalidad del hotel.
- Espacio y privacidad para parejas y familias. Sus villas permiten disfrutar Mauricio de una manera mucho más independiente: desayunos tranquilos, piscina privada, terrazas y amplios espacios sin renunciar a todos los servicios de un gran hotel.
- Elegancia sin ostentación. Es uno de esos hoteles donde el verdadero lujo está en el espacio, la calma y la atención personalizada, más que en una puesta en escena excesiva.
El Hotel
Maradiva Villas Resort & Spa es un exclusivo resort 5* situado en Wolmar, en la costa oeste de Mauricio, junto a Flic-en-Flac y frente a las aguas de la bahía de Tamarin. Concebido íntegramente en forma de villas, el hotel dispone de 64 villas con piscina privada climatizada, repartidas entre 24 acres de exuberantes jardines tropicales y a lo largo de aproximadamente 750 metros de playa.
Recientemente renovado, Maradiva combina una arquitectura elegante de inspiración mauriciana e india con amplios espacios abiertos y una marcada filosofía de privacidad. El resort cuenta con cuatro restaurantes, bar & lounge, servicio de restauración privada en las villas, spa ayurvédico con médico especializado, gimnasio abierto 24 horas, piscina principal, club infantil, sala de juegos, deportes acuáticos, tenis, boutique, bodega y una excepcional cava de puros. Su cuidada oferta gastronómica, su dimensión íntima y el servicio personalizado completan una de las experiencias hoteleras más exclusivas de la costa oeste de Mauricio.
Shoba Villas & Residences by Maradiva
Situado directamente en Wolmar Beach, frente a la laguna y con magníficas vistas hacia Le Morne, Shoba es la nueva colección residencial asociada a Maradiva. Está formada por tan solo 17 propiedades: 7 villas, 8 residencias/apartamentos y 2 penthouses, combinando la independencia y amplitud de una residencia privada con los servicios de un resort 5*.
Los huéspedes de Shoba pueden beneficiarse de servicios gestionados por Maradiva: butler en la villa, concierge Clefs d’Or, zona reservada de tumbonas en la playa, acceso a restauración, spa, Kids Club, fitness, deportes náuticos y tenis, entre otros.
Experiencias gastronómicas
- Cassine · Cocina mauriciana y mediterránea
Es el restaurante principal de Maradiva, pero con un planteamiento mucho más refinado que el habitual restaurante de resort. Combina cocina mauriciana y mediterránea, pescado fresco, carnes y productos procedentes del propio huerto del hotel, Le Karo du Chef. Está abierto para desayuno, almuerzo y cena.
- Cilantro · Indian Fine Dining
Uno de los restaurantes que mejor refleja las raíces indias de Maradiva. Propone una interpretación contemporánea y sofisticada de la cocina india, principalmente inspirada en el norte del país, incorporando también sabores de otras regiones. Abre únicamente para la cena y combina gastronomía, decoración de inspiración india y entretenimiento en directo.
- Haiku · Cocina japonesa & Teppanyaki
Una experiencia japonesa con dos ambientes: por un lado, sushi, sashimi y cocina japonesa; por otro, el espectáculo del Teppanyaki, con carnes y pescados preparados frente al comensal. Su propuesta incorpora además algunos sabores de inspiración china y tailandesa. Cuenta con dos sesiones de Teppanyaki, a las 19:00 y a las 21:00.
- Beach House Grill · Frente al océano
Probablemente el más relajado y uno de los más agradables por su ubicación. Situado directamente junto a la playa y bajo la sombra de un gran árbol autóctono, está especializado en pescados, mariscos, carnes a la parrilla y sabores locales. Abre para almuerzo y cena, aunque los domingos únicamente sirve almuerzo.
- Lantana · Bar & Lounge
El lugar perfecto para terminar el día. Su orientación hacia el oeste permite disfrutar de las famosas puestas de sol de esta costa de Mauricio. Ofrece cócteles elaborados con frutas locales, rones mauricianos y una selección internacional de destilados, además de puros premium y música en directo por las noches.
- In-Villa Dining, que permite cenar en la intimidad de la propia villa, y la posibilidad de organizar cenas privadas frente a la playa. Y existe también un dine-around con el vecino Sands Suites Resort & Spa, que añade otros tres restaurantes a las posibilidades durante la estancia.
Experiencias que no te puedes perder
Un viaje al corazón del Ayurveda
Más que un spa, Maradiva propone una auténtica inmersión en el bienestar de inspiración india. Déjate guiar por su doctor ayurvédico y descubre tratamientos personalizados, masajes, yoga y meditación concebidos para recuperar el equilibrio entre cuerpo y mente.
Una cena privada frente al océano
Cuando cae la noche, Maradiva permite transformar algunos de sus rincones más especiales en escenarios privados: una cena sobre el jetty, en la playa, bajo una romántica Raj Tent o incluso en la intimidad de tu propia villa. Una de esas experiencias que justifican por sí solas una estancia en pareja.
Navegar por la laguna de Tamarin
Sal al Índico desde el propio boathouse del resort y descubre la costa oeste desde el mar. Kayak, vela, catamarán, esnórquel, salidas en barco o encuentros con delfines forman parte de las posibilidades que ofrece Maradiva en una de las zonas más atractivas de Mauricio para disfrutar del océano.
Descubrir Mauricio a bordo de un Rolls-Royce
Uno de los detalles más singulares de Maradiva es su Rolls-Royce Phantom, disponible para vivir la isla de una forma muy diferente. Más que un simple traslado, puede convertirse en una experiencia en sí misma y en una manera especialmente elegante de descubrir los paisajes de la costa oeste.
Yo añadiría una quinta experiencia, porque me parece muy Maradiva:
Brindar al atardecer frente a Le Morne
La costa oeste regala algunos de los atardeceres más bellos de Mauricio. Los viernes, el Sunset Ritual de Lantana acompaña la caída del sol sobre la laguna con cócteles y música en directo, mientras la silueta de Le Morne aparece en el horizonte.